Las operaciones de seguridad modernas reciben señales desde identidades, endpoints, redes, aplicaciones y plataformas distribuidas. El reto no consiste únicamente en reunir más información, sino en transformar esas señales en contexto útil para investigar, decidir y mantener trazabilidad.
Centralizar no es la única opción
Existen entornos donde la organización necesita conservar parte de su telemetría dentro de la infraestructura donde se genera. Una arquitectura distribuida puede separar la observación local de la coordinación central y transportar únicamente alertas, observables, metadatos y evidencia relevante.
Detección cerca del origen
Procesar señales cerca de la infraestructura protegida permite normalizar y detectar eventos antes de enviarlos a una capa central. De esta manera, el núcleo puede trabajar con información operacional relevante sin depender de una copia completa de los logs crudos.
El enfoque de LATXIA
LATXIA organiza su arquitectura en capas para sensado, gestión de incidentes, análisis, inteligencia, decisión y experiencia operacional. Las capacidades disponibles dependen de las fuentes integradas, las políticas definidas y el alcance de cada despliegue.
